<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7504228416060191786</id><updated>2011-07-31T05:17:00.479+02:00</updated><title type='text'>Blue Note</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://oldphonograph.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Hans Castorp</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11428469389682685552</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://1.bp.blogspot.com/_8L3VvSY5fQY/Sgrec-7l5vI/AAAAAAAAAAM/T67mS4gLPx4/S220/manhattan02.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>22</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7504228416060191786.post-152043317812146575</id><published>2010-07-08T14:18:00.002+02:00</published><updated>2010-07-08T14:41:27.761+02:00</updated><title type='text'>A way to lose.</title><content type='html'>Se podría decir que Ernest estaba enamorado de Alice. Se podría decir que Alice no estaba enamorada de Ernest. En mitad de un claro conflicto de intereses, y siempre con "River man" de Nick Drake como telón de fondo, ocurrió lo que jamás debería haber sucedido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la frenética noche de autos, Alice y Ernest, Ernest y Alice, bien cargados de whisky con soda -o sin soda, directamente- cometieron, en su justa medida, el mayor de los errores. Alice, embriagada de alcohol y de nostalgia, sentía como Ernest podía llenar el hueco ocupado por sus tristezas durante una noche. Ernest, acostumbrado a la trata de damas ahogadas en alcohol, preveía una velada en cama ajena. Pero no acertó completamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentimientos aparte, Ernest acababa de encontrar en Alice todo aquello que había estado tratando de encontrar en una chica. Alice era su chica, Alice era el prototipo por el que renunciar a la locura y asentar la cabeza. Pero la antagonía del destino, caprichoso con los sentimientos, hizo que las ambiciones de Alice sólo durasen, como reza el título de la canción que sucede a "River man", "Three hours". O quizás menos. Diez minutos y treinta y tres segundos es lo que duró Ernest aquella noche. Diez minutos y treinta y tres segundos de sonidos bucólicos y nubosos donde Nick Drake partía una y otra vez el corazón de Alice, apenas 11 minutos después de tocar el cielo con la chica perfecta, Ernest caía a la lona, noqueado y sin posibilidad de volver a levantarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No era el mejor comienzo de curso. Pasarían semanas hasta que Ernest la volviese a ver tras el enterrado recuerdo que supusieron las palabras de aquella sombra de Alice. Esta vez, como dos desconocidos que apenas sienten el aire que desprenden sus cuerpos al pasar uno junto al otro. No se miraron. Ni se sintieron. El otoño había hecho caer todas las hojas de los árboles, y en los horizontes de cada uno ya se aprecian nuevas metas marcadas por antiguos senderos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7504228416060191786-152043317812146575?l=oldphonograph.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oldphonograph.blogspot.com/feeds/152043317812146575/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2010/07/way-to-lose.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/152043317812146575'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/152043317812146575'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2010/07/way-to-lose.html' title='A way to lose.'/><author><name>Cuervo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7504228416060191786.post-972890724694877365</id><published>2010-07-07T13:25:00.001+02:00</published><updated>2010-07-07T18:17:32.276+02:00</updated><title type='text'>You're my everything.</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;Desde aquella perspectiva parecía que al mundo se le escapaba la gravedad, los asuntos que le golpeaban la cabeza cual martillos eran golpes que no dolían pues carecían de peso, todo era un fluir y los problemas flotaban en el aire delante suyo, para observarlos, analizarlos, quizás hasta buscarles una solución, pero nunca para preocuparle. El tiempo se ralentizaba y cuando un reloj indicaba que habían pasado 15 minutos, en realidad en su cabeza William llevaba horas perdido en divagaciones que no llevaban a nada pero le apasionaban pues le transportaban a lugares o situaciones donde probablemente sólo su imaginación podría llevarle.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Estaba “Perdido” como la canción que sonaba desde el amplificador, aquel vinilo de Charlie Parker que encontró el fin de semana anterior a su llegada al Campus universitario en un mercadillo. Le había llamado la atención por su apellido, Parker, similar al suyo y por el nombre del club donde estaba grabado, Massey Hall. Al final lo que había sido la necesidad de no volver con las manos vacías a casa, se había convertido en una casualidad maravillosa, un encuentro fortuito, inexplicable si pensaba que hubiera sido tan sencillo como no salir de casa a dar un paseo aquel día, como haber empezado a mirar por otra caja de discos o como por haber encontrado uno de sus más habituales Beatles antes de llegar a Charlie.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Otra vez parecía que algo carente de sentido tenía toda la lógica del mundo. Echado encima de su cama, en pantalones mientras el día atardecía por el movimiento alternativo de ráfagas de brisa que se colaban por su ventana y refrescaban aquel caluroso día, las canciones se sucedían una tras otra y se fundían con el humo de algo que no era precisamente tabaco y a lo que William le daba una calada de tanto en tanto, cuando la música lo requería. Pensó en Teresa, en él y en ella, le era difícil pensar en algo que no podía ser medido, cuantificado, que no atendía a ningún tipo de regla ni de ley, y le fascinaba precisamente por todo eso, el punto clave donde todo le superaba y se le escapa de las manos y no podía abarcarlo. Le recordaba a la música que sonaba, una melodía de fondo donde todo estaba en una partitura como el Campus, el resto de gente, los hola, qué tal, la rutina, el tiempo preestablecido por los teneres que, todo aquello que era porque tenía que ser así, pero absolutamente necesarios para entender aquellos solos de saxo donde Charlie dejaba escapar sus pensamientos, que no tenían cabida en aquel mundo, por la música. Y esos solos eran un poco como Teresa y él en medio de todo lo demás, los cuchicheos de la gente acusándolos de estar juntos o tachándolos de histriónicos, estrafalarios, criticándoles aun cuando ni siquiera se planteaban conocerles. Todo eso le repugnaba, eran causa del sabor de rechazo al mundo con el que se levantaba cada mañana y sólo era capaz de quitarse con el tabaco, con las noches de inmersión en el alcohol. Sólo que con Teresa todo eso no existía porque él era él y ella ella y cada uno ejercía su sinceridad y salía de sí mismo, y el rechazo que hubiesen encontrado con otros, era entre ellos entendimiento y compatibilidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Sin embargo todo lo que parecía tan sencillo, tan predestinado a no sólo ser ellos dos, sino a estar ellos dos, era demasiado perfecto, ambos lo sabían, y eso constituía otro problema en sí, a cada buen rato que pasaba con ella le sucedía un aire de incertidumbre provocado por la indefinición, por la necesidad de ser algo pero la imposibilidad de serlo según su propio sistema de valores. Esa contradicción le llevaba carcomiendo desde que la conoció y había llegado a su punto máximo hacía unos días. William se levantó de la cama, apagó la música, y cogió lo primero que tenía a mano para vestirse. Después se puso el cigarro en la boca, abrió la ventana y se coló en la escalera de incendios. Era algo que hacía bastantes veces, en especial por las noches cuando era incapaz de dormir y necesitaba una compañera de soliloquio nocturno. Llegó a su ventana y antes de picar se quedó un rato contemplando el interior de la habitación. Teresa, boca abajo sobra la cama, leía un libro mientras sus pies se zarandeaban con cierto aire infantil. Llevaba una camiseta enorme y su pelo rubio y caótico le caía por toda la espalda. Parker sentía la necesidad de entrar y echarse a su lado y simplemente dejar que el tiempo pasase, en parte atontado por la mezcla del perfume de Teresa con su propio y dulce olor natural, algo que había llegado a creer una atracción de origen química por ella. Pero no podía ser así. William picó por fin a la ventana, a lo que ella contestó con una sonrisa sin ningún tipo de sorpresa, y se levantó a abrirle. Se quedaron un rato con la ventana abierta, ya sin nada entre ellos, sólo Parker, Parker y sus convicciones, Parker y sus prejuicios, Parker y su incapacidad de dejar de ser Parker músico, Parker saxofonista.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;-No puedo volver a verte, Teresa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Y se fue. William Parker camino de su habitación y Teresa Gatz en el alfeizar de la ventana con una lágrima deslizando por su mejilla. William Parker sin saber que la próxima vez que volviese, por pura necesidad, a aquella ventana a encontrarse con ella, y no sería muy tarde, probablemente dos o tres días después, no iba encontrarse sino, un cuarto vacío.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7504228416060191786-972890724694877365?l=oldphonograph.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oldphonograph.blogspot.com/feeds/972890724694877365/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2010/07/youre-my-everything.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/972890724694877365'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/972890724694877365'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2010/07/youre-my-everything.html' title='You&apos;re my everything.'/><author><name>Hans Castorp</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11428469389682685552</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://1.bp.blogspot.com/_8L3VvSY5fQY/Sgrec-7l5vI/AAAAAAAAAAM/T67mS4gLPx4/S220/manhattan02.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7504228416060191786.post-6049041967463206940</id><published>2010-07-05T23:39:00.003+02:00</published><updated>2010-07-06T01:09:45.011+02:00</updated><title type='text'>Checkmate. (Un año compendiado)</title><content type='html'>Años atrás, la sombra de la pequeña Alice disfrutaba jugando en el porche de su casa al ajedrez contra su padre. La verdad es que no era una jugadora experta, ni se devanaba los sesos en busca de la jugada perfecta. Simplemente disfrutaba con los perpendiculares y mortíferos movimientos de la Reina y de sus dos torres. Manejaba a la perfección las líneas enemigas y defensivas con estas tres fichas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás, este gusto por el ajedrez convirtiese a Alice en una niña rara para una chiquilla de su edad. En los tiempos de recreo disfrutaba junto a varios chicos de su clase en un juego llamado "Normandía". "Normandía" consistía en defender una estructura metálica de la que colgaba una escalera y un tobogán a base de pedradas, aunque donde más disfrutaba esta infante escocesa era en el cuerpo a cuerpo. Se pueden contar por centenares los moratones causados a sus masculinos enemigos de patio. Meses después, una pedrada en la zona parietal de su cráneo la dejó incosciente durante dos horas, y al resto de sus amigos, sin juego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La evolución social de Alice no la convirtió en una chica muy distinta a la que era con 10 años, aunque adaptada a los tiempos. Alice era una chica rara, de gustos peculiares, y que parecía disfrutar de los pequeños y estúpidos detalles que hacen brillar los ojos a cualquier chico de la Gran Bretaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de ello, nada podía explicar la profunda melancolía en la que Alice parecía vivir de unos meses hacia aquí, aunque todo haciera indicar que esta tristeza hablaba en francés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los llantos, convertidos en una ira injustificada e injustificable, se tornaban sobre Ernest, un muchacho que iba para periodista y que veía en la vida universitaria una ocasión perfecta para conocer gente y coleccionar novias, aunque esta vez, todo sea dicho, quisiera mantener el cromo durante el máximo tiempo posible.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7504228416060191786-6049041967463206940?l=oldphonograph.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oldphonograph.blogspot.com/feeds/6049041967463206940/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2010/07/checkmate-un-ano-compendiado.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/6049041967463206940'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/6049041967463206940'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2010/07/checkmate-un-ano-compendiado.html' title='Checkmate. (Un año compendiado)'/><author><name>Cuervo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7504228416060191786.post-8909699692939602491</id><published>2009-08-05T13:54:00.002+02:00</published><updated>2009-08-05T15:51:09.640+02:00</updated><title type='text'>Tea for two.</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;-¿Has dejado las meditaciones metafísicas para más tarde, Renato Cartesio?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;William le respondió con una sonrisa, tal vez proveniente de otra persona lo hubiese tomado como un ataque a su persona, a su carácter o a sus costumbres, pero si era el profesor David Turner quien lo decía, dejaba implícito un cierto tacto paternal que le alentaba a sentirse él mismo. Desde sus primeras reuniones había sentido que aquel despacho y lo caótico que en él habitaba constituían un pequeño remanso de paz y reflexión dentro del Campus universitario.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;- Procuro acallarlas todas las mañanas con el máximo volumen que alcanzan los altavoces. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;En realidad venía a preguntarle si tendría unos libros que no encuentro en la biblioteca para poder hacer el trabajo del próximo mes.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;- Por supuesto que los tengo, me preguntaba cuándo vendrían a pedírmelos, no podía dar crédito a vuestra tardanza. Comenzaba a pensar si alguno se habría planteado hacerlo, sin estos libros no seríais capaces ni de rellenar vuestros datos personales. Te felicito parcialmente, William, has sido el primero en pedírmelos, al menos eso indica que vas por buen camino, veremos qué uso consigues hacer de ellos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El profesor Turner le entregó exactamente lo que buscaba. Al principio del curso había considerado ilícita la relación de amistad que entre ellos se había forjado, a todo estudiante se le adjudicaba un tutor con la intención de hacerle lo más sencilla posible su adaptación o la resolución de los problemas académicos que pudieran planteárseles, pero al contrario que la gran mayoría de estudiantes de su clase, quienes, pese a tener un tutor personal, no le sacaban ningún partido, entre William y Turner se había instaurado una confianza particular, que se había fraguado en tardes de charlas y debates entre tazas de tés y citas a los grandes pensadores de las matemáticas y la filosofía.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;David Turner se veía un poco a sí mismo sentado en su despacho. Le había permitido reafirmar su teoría acerca de las edades, el tiempo y las generaciones, si bien las circunstancias de cada entorno podían verse cambiadas por la tecnología, la época y la sociedad, las dudas que carcomían al hombre se convertían en constantes de las décadas y los siglos. En su día era él mismo quien hallaba las respuestas en los libros de pensadores que le habían precedido con gran adelanto; ahora veía las evoluciones de Parker como quien observa el&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;nacimiento de un mundo en miniatura a través de un cristal. Se sentía particularmente solidarizado con ese frenesí &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;y esa necesidad de William por alcanzarlo todo y de la que él mismo sólo había conseguido despojarse con el paso del tiempo. Las dudas, que en ninguna medida contenían números o atributos matemáticos y que su alumno acostumbraba a traerle para su posterior disección, debía aprender a no contestarlas o no resolverlas en el acto, pues William hubiese perdido la confianza en él debido al rechazo que le hubiese producido lo correcto o lo adecuado o ninguna de estas dos, lo necesario. Así que procuraba actuar como una pequeña guía en el camino, darle pistas que le ayudasen a abrir su pensamiento para tomar las diversas decisiones, aunque sabía que no siempre las consecuencias serían las más adecuadas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;William cogió los libros, le agradeció el comentario, y salió de la habitación con cierta urgencia. El profesor Turner se quedó un rato pensando tras la brevedad de su visita, algo poco habitual en él. Al retomar la correspondencia de mesa, observó una carta de la madre de Parker, que paradojamente, no iba destinada a su hijo, sino al profesor. Sorprendido, Turner comenzó a leerla.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7504228416060191786-8909699692939602491?l=oldphonograph.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oldphonograph.blogspot.com/feeds/8909699692939602491/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/08/tea-for-two.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/8909699692939602491'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/8909699692939602491'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/08/tea-for-two.html' title='Tea for two.'/><author><name>Hans Castorp</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11428469389682685552</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://1.bp.blogspot.com/_8L3VvSY5fQY/Sgrec-7l5vI/AAAAAAAAAAM/T67mS4gLPx4/S220/manhattan02.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7504228416060191786.post-7764359362714842826</id><published>2009-07-31T21:17:00.002+02:00</published><updated>2009-07-31T21:32:41.305+02:00</updated><title type='text'>No return.</title><content type='html'>Ahí estaba Alice. Desnuda. En su cama. Sudando. Estaba mirando a través de unos prismáticos de escaso alcance una foto que estaba alzada en lo alto de su estantería. Era la foto de un joven apuesto, rubio, atlético. La miraba con una extraña melancolía que hubiese hecho pensar cualquier cosa de la chica que estaba dentro de aquella cama arropada con esas sábanas amarillentas, y de cierto mal olor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alice suspira. -Te habría querido tanto...- Era la foto de Mark, un joven que había conocido en un largo viaje veraniego junto a su padre, en el norte de Francia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mark era de Lyon, pero su familia era británica. Su padre, nativo de Londres, era Ingeniero Industrial, aunque había dejado su carrera para seguir a una multimillonaria chica francesa de la que se había enamorado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mark siempre criticaba a su padre. Le llamaba calzonazos. Pensaba que, aunque esa chica francesa, de menudas curvas y rizos perfectos era su madre, su padre debería haber aprovechado una prometedora carrera profesional, en vez de convertirse en el mayordomo erótico de su madre Clementine.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tocan la puerta. Alice se encuentra desnuda. Todo parece darle igual en ese preciso momento. En su cuarto sonaban mientras unos sonidos parecidos a los de Leonard Cohen. Era un vinilo raro, de un tipejo birmano que tocaba musica con olores a otoño, a tristeza y amores rotos. Nick Drake se llamaba. El album, lleno de arrugas por las trepidantes actuaciones a las que era sometido por Alice, se llamaba "Five leaves left". Decian que Drake era un tio raro, timido, romántico. Era lo que Alice buscaba. Pero Londres estaba un poquito lejos, y las libras, escaseaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mitad del concierto de cuerda de "Way to done", se hizo una sombra con forma de hombre. Alice no era Alice. Era una cadáver animado. Su alma parecía haber viajado muy lejos. Era Ernest.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Te encuentras bien?&lt;br /&gt;- ¡Que te jodan!&lt;br /&gt;- ¡Alice! ¿Qué ocurre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el disco, inexplicablemente, se paró.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7504228416060191786-7764359362714842826?l=oldphonograph.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oldphonograph.blogspot.com/feeds/7764359362714842826/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/07/no-return.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/7764359362714842826'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/7764359362714842826'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/07/no-return.html' title='No return.'/><author><name>Cuervo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7504228416060191786.post-1272887155641350260</id><published>2009-07-02T21:05:00.000+02:00</published><updated>2009-07-02T21:06:18.735+02:00</updated><title type='text'>Everything you touch.</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;Jugaba a dibujar las facciones de su cara con la punta de los dedos. Al pasarlos por la barbilla notaba cierta superficie rugosa, reflejo evidente de una barba incipiente de olvido o pereza en fin de semana. Él le pasaba la mano por sus hombros, delimitaba una línea inexistente entre su espalda y su pecho, disfrutaba del tiempo estancado en la habitación, de no pensar en el momento y en las consecuencias. Claro punto de inflexión tras su debate existencial en la ducha, le besaba el cuello para quedarse con su olor, para oírla reírse, llevaban dos horas en la cama y el momento en el que alguno rompiese su diálogo anestesiado podía verse llegar. Se sentía muy unido a Teresa, había sido la semana de su llegada cuando coincidieron en el comedor y comenzaron a hablar, primero de música, un intento de Interstellar Overdrive para romper la soledad de su comida se convirtió en la excusa perfecta para que ella le abordara hablándole de Pink Floyd, de Syd Barrett. A partir de entonces, noches en vela en la escalera de incendios, fumando y disfrutando del frio de la noche, paseos los domingos por tarde a la orilla del lago, escapadas a Londres los días de fiesta. Era todo lo que un chico del campus podría desear como novia, pero sin embargo, nunca se habían besado, nunca habían llevado más allá su soliloquio compartido, y él sabía tan bien como ella lo que pensaba el otro. Acabar como lo estaban haciendo esta tarde había sido la meta a la que ambos se dirigían, postergándola cíclicamente para el disfrute del cómo, del por qué, del cuándo. Precisamente como meta suponía el problema, después de esto, ¿qué?, su relación no podía salir del limbo en el que se encontraba pues fuera de él supondría el fin de la misma. Era lo que ambos sentían la necesidad de hablar y hacían que no pensaban para disfrutar del momento, para disfrutar del otro. En ese instante alguien picó a la puerta. Se oyó la voz de Ernest esgrimiendo razones de Estado para que William saliera de la habitación. Se puso sus bóxers, cogió el cigarro encendido y salió de la habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tienes que hacerme un favor – le pidió Donovan – Necesito unos preservativos, está esperándome en mi habitación la fiera indómita de Liverpool.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Todavía no sé cómo lo haces – efectivamente, su amigo era una suerte de Don Juan con acento de Newcastle- Dame un segundo que entro a por ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué haces así?, no me digas que al final…. Lo sabía, mira que te había avisado chico, debo darte la enhorabuena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si eres un buen amigo, dame el más sentido pésame –y se metió dentro en busca del encargo-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al verle entrar y abrir el cajón de su mesita, Teresa se sorprendió por la precocidad de su compañero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Estas cosas suelen tratarse antes, cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No preguntes, son para Ernest, debe creerse que el pedírselos a su amigo aumenta sus posibilidades. Como si el muy cabrón no supiera que va a conseguirlo de todas maneras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le vio salir de la habitación y les sintió decir algo. Imaginó que sería el típico comentario masculino, esos que suponía se decían los hombres una vez que se vestían estúpidamente con sus uniformes de pantalón corto antes de salir a jugar un partido de rugby, de fútbol, de lo que fuera. William le sorprendía a veces, ella conocía un interior de terciopelo que a ratos se manchaba de pintura, una pintura horrible que acababa con el precioso tacto anterior, y todo era en presencia de otras personas, como por ejemplo cuando se ponía a defender una idea en la que no creía y sólo insistía en ella por escucharse a sí mismo argumentando esto o lo otro, para que quedase evidente que su rango de visión era mayor que el del otro interlocutor. Volvió a entrar en la habitación al poco, se tumbó en la cama, a su lado, y la besó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si supiera escribir dedicaría el resto de mis días a plasmarte en las hojas de un libro, para que no fueses flor de un día ni de un mes ni de un año, para que viajases siempre en mi bandolera, y te imaginase siempre, siempre, de la manera que lo hago esta tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teresa le devolvió el beso, húmedo y con la inercia de quien no sabe reflejar algo en un solo gesto físico. Él incluso se cayó un poco hacia atrás en la cama y la llevó encima suyo, entre la risa de ambos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-En el momento que salgamos por esa puerta, William, sabes que nada volverá a ser como hasta ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tampoco nada ha sido nunca como este ahora, Teresa. Prescinde del mañana, que el tiempo nos ahogue en otro instante. Quizás nuestro camino llegaba hasta aquí, ¿acaso eso implica que no debamos disfrutarlo?&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7504228416060191786-1272887155641350260?l=oldphonograph.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oldphonograph.blogspot.com/feeds/1272887155641350260/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/07/everything-you-touch.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/1272887155641350260'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/1272887155641350260'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/07/everything-you-touch.html' title='Everything you touch.'/><author><name>Hans Castorp</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11428469389682685552</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://1.bp.blogspot.com/_8L3VvSY5fQY/Sgrec-7l5vI/AAAAAAAAAAM/T67mS4gLPx4/S220/manhattan02.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7504228416060191786.post-5662327517040271441</id><published>2009-07-01T23:39:00.003+02:00</published><updated>2009-07-01T23:52:29.107+02:00</updated><title type='text'>In, on. Out.</title><content type='html'>Ahí estaba Ernest, entrando y saliendo como un poseso. Se sabía el Rey de Roma, el emperador del mundo, el dueño de la virginidad -o eso creía- de Alice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justo debajo, a escasos centrimetros de los sudores del proyecto de periodista, se encontraba la chica. Alice estaba evadida. Lo hacia voluntariamente. No le encontraba ningún tipo de gusto a Ernest, sólo se dedicaba a pasar el rato. Creía que toda experiencia en la vida sería positiva, aunque no se disfrutase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada pocos segundos, mientras Ernest se entregaba al máximo, Alice gemía o simplemente decía un !ah!, que resultaba tan falso como un cuadro de Van Gogh vendido en el parisino barrio de Montmartre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ernest se fue. Gritó, y cayó fulminado contra el colchón, justo al lado de Alice. Al segundo, ella se levantó, y se fue directa al baño, como si nada hubiese ocurrido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ha estado bien, ¿verdad? -, expresó Ernest entre suspiros de agotamiento.&lt;br /&gt;- ¿El qué? -, contestó Alice.&lt;br /&gt;- Esto. Hacerlo, follar. -&lt;br /&gt;- ¡Ah! -&lt;br /&gt;- ¿Qué pasa? -&lt;br /&gt;- Tengo que estudiar -&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante tal respuesta, Ernest se dió cuenta de que algo raro ocurría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Pero qué pasa? -, volvió a preguntar.&lt;br /&gt;- Nada. ¿No sabes preguntar otra cosa? Ahora tengo que irme. Vístete, haz lo que quieras. Cuando salgas, cierra la puerta.&lt;br /&gt;- Pero... -, susurró Ernest.&lt;br /&gt;- Pero... nada. Adiós -. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alice acababa de romperle la mitad del corazón a Ernest, quien esperaba muchísimo más de aquella chica llamada Alice. Su forma de ser, siniestra y extraña, le atraía demasiado. Se vistió, despacio, compungido; abrió la puerta, y se fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era, quizás, el inicio de la nueva Alice.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7504228416060191786-5662327517040271441?l=oldphonograph.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oldphonograph.blogspot.com/feeds/5662327517040271441/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/07/in-on-out.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/5662327517040271441'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/5662327517040271441'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/07/in-on-out.html' title='In, on. Out.'/><author><name>Cuervo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7504228416060191786.post-5198526981666066994</id><published>2009-06-26T22:00:00.003+02:00</published><updated>2009-06-28T17:58:38.001+02:00</updated><title type='text'>Waterfall.</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;El agua se desliza sobre un cuerpo absorto en un punto indefinido de la pared. Lleva inmóvil desde hace diez minutos, en el resto de cabinas de ducha no hay nadie, todo el mundo está en el partido o se han dormido y maldecirán en algún momento de la tarde el habérselo perdido. El agua casi hirviendo sale despedida de la ducha a la máxima presión, y al chocar con la cabeza primero, y los hombros después, forma una neblina que poco a poco ha ido consumiendo el cuarto, dejando los espejos llenos de vaho, con aspecto de escenario bélico segundos después del final de una batalla. El tiempo pasa según el ritmo marcado por la caída del agua contra el suelo, y constituye en sí un particular silencio, espacio idóneo para la reflexión, pero, ¿la reflexión de qué? William se consume bajo el agua y se pregunta qué demonios necesita para no sentirse arisco, huraño, para que cada despertar no sea una mala jugada de un presente que no le escucha y la nostalgia de una vida que no tiene sea lo único que siente cuando ve un paisaje hermoso, a una mujer bonita. Se pregunta cómo alguien que a priori lo tiene todo, en realidad no tenga nada, y el motor de su vida sea precisamente una búsqueda a ciegas, saciada temporalmente con alguna copa de más, el sonido de un buen disco o el humo de una hierba. Tomó la universidad como un cambio y en los números, en las matemáticas creyó que se encontraba el algoritmo necesario para comprenderlo todo, pero ahora, después de varios meses y en una primavera que está actuando como colirio para sus ojos, permitiéndole ver lo que antes sólo creía tantear a ciegas, se da cuenta que estos números, la gente, y el propio sistema le supera, él desea conocer y conocer no sólo a vista de pájaro, querría saber de todo pero dando un significado pleno a la palabra saber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo fue hace dos semanas, se había pasado la tarde leyendo un libro de Thomas Mann que le habían regalado, y justo lo acababa cuando cada palabra tenía un sabor mejor que la anterior y llegaban a su cerebro a través del nervio óptico de una manera cada vez más directa. Creía entenderlo todo, porqué el escritor había puesto cada coma en un determinado lugar, se pensaba descifrando un códice antiguo y valioso y con una información invisible para el resto pero que era clara y precisa para él, cuando, de repente, se encontró en la última página, sufriendo sus emociones el freno repentino de un coche que marcha a altas revoluciones. Necesitaba seguir leyendo, pasar otra hoja, y otra, que la historia continuase y cada vez abarcase más, que no se centrase en la historia de un hombre en Venecia enamorado de un joven, sino que explicase todo, que hablase de la vida, de todos y cada uno de los detalles de ésta. ¿Cómo podía el creador de algo tan fantástico dejarlo así, a medias de un entendimiento que se antojaba tan necesario que impedía vivir sin él? Leyó la última hoja y se lanzó a la contraportada, en un ritmo casi frenético observó en la lista de obras del autor que después de ésta había escrito algunas más ¡Quizás allí se encontrase la continuación no correspondida en argumento a esta obra! Se dio cuenta de que aún le quedaba una hora para que cerrase la biblioteca y salió en búsqueda de otro libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó y se puso a buscarlo sin preguntar a la bibliotecaria, que le miraba curiosa desde su pequeña oficina. Pasaba el tiempo y no lo encontraba, a cada minuto que pasaba encontraba otro libro, de otros autores, con otros argumentos, y se paraba a mirarlos y leer algunas palabras de lo que traían escrito. Cuanto más ampliaba su búsqueda en el tiempo más libros encontraba que deseaba leer, las palabras se tornaban cada vez más difusas y la biblioteca giraba más rápido como un tiovivo en un día de feria. Comenzó a pensar que era imposible abarcarlo todo, leer todo lo que se proponía, necesitaría dejar de vivir y dedicarse exclusivamente a la lectura, despojar a su vida de ocurrencias y recuerdos para centrarlos en los de otros, para comprenderlo todo y que su mente fuese alimentada de una vez por todas como debería serlo. Todas estas ideas le rondaban la cabeza y cada vez en una magnitud mayor, se veía pequeño, como el juguete de niño entre tanta bestia de pulpa de celulosa. Se sentó en uno de los sofás que se habilitaban para una lectura pasajera dentro de la biblioteca, y trató de dejar de pensar, una lágrima de impotencia o simplemente de tristeza le caía por una mejilla. La señora Whitaker se acercó para comunicarle que estaban a punto de cerrar, pero al verle tan afligido le preguntó qué le ocurría. Él no quería hacer un océano entero de una pequeña laguna, así que simplemente le contestó diciéndole que estaba buscando un libro de Thomas Mann, pero que no sabía exactamente cuál. Ella le sonrió como si durante los 50 años que llevaba a cargo de aquella sección estuviese esperando que le hicieran esa pregunta, y con una sonrisa de complicidad se acercó a una estantería y le entregó un libro titulado “La montaña mágica”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sonido de la puerta le hizo abandonar sus pensamientos. Alguien caminaba en el baño hasta que detuvo sus pasos enfrente de la cabina de su ducha. Le sorprendía, pues no esperaba a nadie, y el normal uso de unos servicios era delatado por otro tipo de ajetreo, no el que estaba causando esta persona en cuestión. De repente una voz conocida de mujer dijo algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿William? ¿Estás ahí?- Él apagó la ducha y se enfundó la toalla de manera que le dejaba el torso al aire y de la cadera hacia abajo tapado. Después de esto abrió la puerta y vio a Teresa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Esperabas que fuese otra persona a estas horas? – Le sonrió con dulzura, siempre que veía su cabello rubio le hacía sentir como si su piel fuese acariciado por cierta tela muy suave que le hacía reconfortarse. Su piel clara, sus ojos marrones, y su cara cubierta de pequeñas pecas le conferían el aspecto de una niña que jugaba a ser grande, lo que acababa de confirmar con su sonrisa con un toque de malicia bien entendida. Su ropa seguía divirtiéndose con la idea de una niña perdida en el armario de papá, un jersey gris enorme de algodón le llegaba por debajo de la cadera, le quedaba deliberadamente grande y bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sólo espero que no te importe – y sin mediar más palabras le besó como sólo es posible besar a alguien a quien se ha besado miles y miles de veces en sueños que dormían soñando con convertirse en realidad.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7504228416060191786-5198526981666066994?l=oldphonograph.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oldphonograph.blogspot.com/feeds/5198526981666066994/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/06/waterfall.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/5198526981666066994'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/5198526981666066994'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/06/waterfall.html' title='Waterfall.'/><author><name>Hans Castorp</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11428469389682685552</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://1.bp.blogspot.com/_8L3VvSY5fQY/Sgrec-7l5vI/AAAAAAAAAAM/T67mS4gLPx4/S220/manhattan02.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7504228416060191786.post-4559183186459909509</id><published>2009-06-22T22:26:00.004+02:00</published><updated>2009-06-26T20:33:20.814+02:00</updated><title type='text'>Break.</title><content type='html'>- Pedazo de retrasado mental - pensó Alice, cuando se acordó de aquel chico que iba para periodista, y que había conocido la noche anterior, mientras sus amigas deseaban pegarse un revolcón en cama ajena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras sus pensamientos más banales y sin sentido la invadian, apareció Mary, para preguntarle si asistiría al torneo de tenis. Alice aceptó a regañadientes, a sabiendas de que una tarde evadiéndose de todo podría ser bonito, pero no en un torneo de tenis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminaban juntas, mientras Mary le preguntó a Alice qué opinaba del chico que habían conocido la noche anterior, el periodista, llamado Ernest. A Alice le sorprendió la cuestión, pero se sinceró: "Un autentico gilipollas", respondió sin ningún tipo de revisión sintáctica o gramatical. Con las mismas, Mary comenzó a sonreir. Alice desconocía los motivos de esa pregunta y de las sonrisas de su amiga Mary. Se encogió de hombros, murmulló un "vaya", y prosiguieron su camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la pista de tenis se encontraron con alguna chica más de su clase de historia del arte, carrera que había empezado con gusto ese mismo año. Hablaban, sonreian, y se lo pasaban bien. Sin problemas. Pero llegó Ernest, ese estúpido chico que tan mal le caía a Alice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acercó a ellas, y las saludó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué tal, chicas? -&lt;br /&gt;Todas respondieron como autenticas quinceañeras poseidas por los encantos de un raro guaperas - ¡Bien! -&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ernest no pudo evitar observar a Alice, sentada en el jardín de alrededor, sin prestar demasiada atención a lo que acontecía medio metro a su izquierda, con Ernest como protagonista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acercó, y colocando su mano sobre el hombro de Alice, se sentó junto a ella.&lt;br /&gt;- ¿Te caigo mal, verdad? -, le preguntó Ernest a una Alice sorprendida ante tal hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Desde luego que te caigo mal -, le volvió a replicar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alice bajó la mirada, sonrió, y con un escueto "te equivocas" se desentendió del tema. En aquel momento jugaba Charlie Wilson, el único chico escocés de la Universidad de Liverpool junto a Alice. Ganaba 4-1 en el primer set. Y Ernest estaba junto a Alice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Por supuesto que te caigo mal, fatal - repitió el periodista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Estoy viendo el ténis - contestó Alice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mal, fatal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Estás siendo muy pesado querido Ernest.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No soy pesado, soy insistente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ah, será eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, y no pararé de insistirte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Insistir en qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- En que salgas un día a tomar un café conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alice le miró a los ojos, Charlie Wilson hizo un break y se puso con 5-1, Mary bromeaba con cuatro chicos, y amenazaba lluvia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué me dices? - replicó Ernest.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Que no me acuesto con los chicos en las primeras citas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7504228416060191786-4559183186459909509?l=oldphonograph.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oldphonograph.blogspot.com/feeds/4559183186459909509/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/06/fred-perry.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/4559183186459909509'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/4559183186459909509'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/06/fred-perry.html' title='Break.'/><author><name>Cuervo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7504228416060191786.post-4194989528876766364</id><published>2009-06-21T18:38:00.002+02:00</published><updated>2009-06-21T21:37:45.165+02:00</updated><title type='text'>The Guardian.</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;Ernest Donovan se ajusta sus gafas cuidadosamente, lo que el resto de gente que se encuentra en la cafetería debería tomar como un énfasis en su interés por algún artículo o noticia que acaba de encontrarse en el periódico The Guardian, si es que alguno de ellos emplease su tiempo de desayuno en alguna cosa que no fuera un evidente intento por volver al mundo real o por abstraerse del taco de apuntes que les está esperando en su habitación, tratando de hallar una escape o una salida en el fondo de sus tazas de café. Ernest es incapaz de vivir en un mundo en el que la primera hora de sus mañanas no sea ocupada por las noticias del territorio nacional, los resultados y movimientos en el ámbito del críquet, y una lectura de las reseñas de las nuevas publicaciones literarias que podría llegar a ser considerada materia de estudio, a juzgar por la dedicación y esfuerzo que les concede. Estudia periodismo, y si se ve preguntado por la vocación que le movió a tal elección, responde escuetamente y en tono malhumorado que era la manera idónea de poder hablar de todo sin llegar a saber de nada. Sus sueños se mueven entre cruzar el charco y desembarcar en la costa este estadounidense como redactor de una revista musical, o dirigir un pequeño periódico de provincias, donde la información y las noticias fluyan libremente movidos al ritmo de una libertad de expresión que siempre maldice por su ausencia. No fue hasta dos años antes cuando renunció a sus sueños de convertirse en un profesional del críquet, debido a su naturaleza voluminosa que antes de llegar a preocuparle le sirve de pretexto para considerar que la vida, si no la de todo el mundo al menos la suya propia, debería vivirse en un pulso mucho más desacelerado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;Apura su taza de té cuando siente que alguien se acerca a su mesa. Antes de entrar en su campo de visión, sabe de quién se trata pues lleva siendo pacto no escrito y cita ineludible desde su llegada a la universidad hace meses. Sonríe con sus primeras palabras, lejos de un buenos días o un cómo va todo que desde el inicio de su amistad quedaron en lenguaje aprehendido y olvidado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;- Dios. Creo que necesito un Bloody-Mary.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;- Y yo creo que lo último que necesitas ahora mismo es acabar llenando las tres cuartas partes de tu cuerpo de Vodka. Además, sabes de sobra que si vendiesen alcohol aquí tendrían que acabar cerrando la universidad por falta de asistencia a las clases.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;William pronuncia unos sonidos desmerecedores de ser calificados como palabras, algo así como un insulto o una maldición entrecortada, pero lo hace con cierta sorna mientras coge una silla y se une a su amigo en la mesa. Donovan le mira, tiene unas ojeras enormes que contrastan con el tono blanquecino de su piel, el pelo despeinado pero no por ello lejos de su habitual apariencia. Está encendiendo un cigarrillo del cual está bien seguro que no debe ser el primero de la mañana, mientras contempla al resto de la cafetería. Conoce bien ese gesto, no hace más que seis meses que le conoce, pero casi podría recitar de memoria todo su repertorio de gestos públicos, y más aún, un domingo por la mañana se limita a aquellos que implican cierto resentimiento para con la humanidad en general.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;-&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Comienzo a acostumbrarme a esa sensación de levantarme carcomido por la intriga de qué ocurrió la noche anterior – Parker se deja deslizar levemente en su silla, a decir verdad no sólo ya estaba acostumbrado, sino que difícilmente podría vivir sin ello-. Lo último que supe de mí termina a la par que dejaba de sonar Powerman.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;- Siento decepcionarte, pero yo también te perdí la pista al salir de la taberna, creo que fue un poco antes de llegar a la residencia. El esfuerzo de verme envuelto en una discusión sobre Virginia Woolf con un grupo de damiselas estudiantes de historia del arte centró toda mi atención gran parte de la noche, y sin que pretenda sonar pretencioso, debo reconocerte que también de la mañana. Tendrías que haberlas visto, se morían a cada palabra que decía sobre ella, se les notaba que la adoraban sobre un pedestal de barro, en su vida ninguna de ellas habrá leído más de un párrafo suyo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;- Al menos la pasada noche cambiaste el tema de ensayo. ¿Ya te has olvidado de Joyce? – la entonación en la pregunta vislumbraba cierta exageración como medio de burla por las tácticas de sus compañero, a decir verdad a Parker le fascinaba la elocuencia de su amigo capaz de convencer a todos sin ni siquiera vender nada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;- Intento variarlos por no perder la fluidez en el discurso. Una de ellas… no recuerdo su nombre, me llamó la atención porque no prestó atención a palabra y media de lo que decía. Creo que no llegó a acabar la noche con el resto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;- Siempre es lo mismo, las mismas fiestas, las mismas mujeres con distintas caras, los mismos imbéciles. Si no fuera por la música ya no nos quedaría nada, nada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;- No empecemos ese tema o llegaremos tarde – Ernest sabía cómo podía desembocar la misma discusión una vez más, y le hacía especial ilusión la final del torneo de tenis como para perdérselo por un ciclo cerrado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;"&gt;- Me gustaría darme una ducha antes del partido, vete yendo si lo prefieres y guárdame un sitio donde siempre. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-size:10.0pt;line-height:115%;font-family:&amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-font-family:Calibri;mso-bidi-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:EN-US;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;- Nos veremos en una hora entonces&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7504228416060191786-4194989528876766364?l=oldphonograph.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oldphonograph.blogspot.com/feeds/4194989528876766364/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/06/guardian.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/4194989528876766364'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/4194989528876766364'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/06/guardian.html' title='The Guardian.'/><author><name>Hans Castorp</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11428469389682685552</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://1.bp.blogspot.com/_8L3VvSY5fQY/Sgrec-7l5vI/AAAAAAAAAAM/T67mS4gLPx4/S220/manhattan02.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7504228416060191786.post-5863582184142448627</id><published>2009-06-19T19:17:00.002+02:00</published><updated>2009-06-19T19:49:12.388+02:00</updated><title type='text'>As you are.</title><content type='html'>Alice: "Me caracterizan extraños valores. Soy una chica maniática y extraña. Disfruto en los cafés bohemios de mi ciudad, Aberdeen; y de sus conciertos imitación de lo que ahora llamamos 'rock'. Aunque en realidad nací en el norte, en una pequeña villa llamada Lerwick, capital del distrito de Shetland. Allí nos conociamos todos, y quizás eso significase el mayor de los problemas para Papá y para mí. Mi madre, al contrario, natural de Lerwick, vivía en un estado de felicidad continuo. Hablaba con la práctica todalidad de los habitantes que poblaban Lerwick, visitaba sus tiendas, hacia la compra, y de vez en cuando, se sentaba en el puerto marítimo a ver a sus amigos de la infancia recoger y rular el pescado. Mi padre lo odiaba. No que se sentase en el muelle, odiaba el pueblo. Con todas sus ganas, igual que yo. Mi padre, Phillip, había nacido en Glasgow, pero en realidad era descendiente de familia holandesa. Quizás estuviese marcado en la herencia familiar, mi carácter, digo, querer vivir en una gran ciudad. A pesar de todo, Aberdeen no es que sea una gran ciudad. Digamos que es la tercera ciudad de toda Escocia. Terceros en demografía, en política, en economía y en fútbol. Odio el fútbol. Hace un par de años conocí a un chico, empezamos a salir. Todo iba bien hasta que me di cuenta de que le apasionaba más ese estúpido deporte que quedar conmigo. Desde ese día, desde el día en que me sentí como una segundona -en algo gano a Aberdeen, o eso creo...- empecé a odiar con todas mis fuerzas el fútbol. Pero bueno, a lo que iba. Tenía 13 años cuando mi madre murió. Una extraña enfermedad invadió su menudo cuerpo, y en menos de seis meses, la envió a la tumba. La reacción de mi padre y de mi fue extraña. Lloramos, por supuesto; pero sabíamos que aun nos teníamos el uno al otro. Fueron unos meses complicados. Todo empezó a cambiar cuando mi padre, totalmente asquado de Lerwick y sus gentes, decidió probar suerte en Aberdeen. Y nos fuimos. Las cosas no iban muy bien al principio. Apenas teniamos dinero, y sobreviviamos gracias a unos ahorros de los abuelos holandeses. Fueron, si mal no recuerdo, seis meses de penurias continuas. Hasta que mi padre encontró trabajo. Empezó a trabajar para un buffet de abogados, como administrativo o algo así. No era un trabajo muy interesante, y cierto es, que apenas hablabamos de su trabajo en casa. Lo importante es que llegaba dinero a casa. En mi vida personal, digamos que las cosas ocurrian sin más. Iba al colegio, acababa el colegio, iba al colegio, acababa el colegio. Así, un día tras otro. Deseaba, cada día más, empezar una vida nueva. Hasta que conocí a Hermes y Megan. Teniamos 16 años, y unas vidas raras, muy extrañas. Las cosas empezaron a ir a mejor, haciamos cosas juntos, saliamos a comer helados, a pasear. No estaba del todo mal. Empezamos el instituto... Pero cosas de la vida, Hermes y Megan se enamoraron, empezaron a salir juntos, y catástrofes de la vida de adolescentes de 17 años, acabaron. Y acabaron muy mal. Me quedé en medio, y todo, absolutamente todo, se fue a la mierda. Unos meses después, acabando el último año de Instituto, le salió una gran oferta de trabajo a mi padre en Holanda. Él quería volver al país de sus padres, y yo, quería marcharme de una vez por todas de Escocia. Fue la oportunidad perfecta. Pasó el tiempo. Llegaron los examenes, el verano, y empezaron a caerse las hojas de los árboles. Con ello, mi padre y sus despedidas. Lágrimas y posibles reencuentros en el futuro. Yo, rumbo a Inglaterra. No estaba muy lejos, pero era suficiente. Por suerte, mis estudios no habían ido tan mal como mi vida personal. Unas brillantes notas me dejaban entrar en la Universidad que me propusiera. Y así fue, Liverpool, sus Beatles y la Universidad me esperaban. Y aquí estoy, contando mi vieja vida, y los pequeños apuntes de mi nueva existencia. El derecho, los números, el alcohol y las drogas, el sexo, el jazz, y los chicos, más presentes que nunca en la vida de Alice Van Hier. Sí, soy de descendencia holandesa".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7504228416060191786-5863582184142448627?l=oldphonograph.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oldphonograph.blogspot.com/feeds/5863582184142448627/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/06/as-you-are.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/5863582184142448627'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/5863582184142448627'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/06/as-you-are.html' title='As you are.'/><author><name>Cuervo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7504228416060191786.post-9096979975786821675</id><published>2009-06-18T17:48:00.001+02:00</published><updated>2009-06-18T17:48:58.551+02:00</updated><title type='text'>P.S: With love.</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;Vuelve a dirigirse a la habitación y mientras arroja la colilla en la papelera se tira sobre la cama, alargándose para coger otro cigarrillo que enciende al instante. Expulsa el humo de una larga calada y lo coloca junto a la almohada. Se revuelve el pelo intentando conseguir su habitual apariencia de genio de las mates perdido en un museo de Ciencia, y se levanta de un salto para mirarse al espejo que tiene colocado junto al armario. Se abrocha el cinturón, pasa las manos un par de veces sobre las piernas intentando alisar el pantalón, sin resultado, y abre el armario para coger una camiseta blanca con manchas de pintura y un cuello excesivamente holgado. Vuelve a mirarse al espejo, percibiendo que le falta un pequeño detalle, sus gafas Wayfarer sin lentes, un olvido que hubiese echado de menos en cuanto estuviera lo suficientemente lejos de su habitación para no poder volver a por ellas. Ahora sí, sin apagar la música, retomando su cigarro y siendo consciente del jaleo que se ha desencadenado en el pasillo, abre la puerta con un buenos días a todo el mundo que guarda en el más evidente de sus deseos un profundo sentimiento de indiferencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La muchedumbre alborotada ve por fin aparecer al objetivo de sus graznidos y lamentos. Hay quien comenta que ya le vale a ese hijo de puta de tener que hacerse el raro a todas horas, pero en general las palabras de unos y otros se amontonan de tal manera que al final nadie acaba por decir nada interesante ni coherente y es el particular estado de ánimo del universitario medio un domingo de mañana lo que provoca haber encontrado una cabeza de turco a la que dirigir sus críticas. Algunos en pijama y otros vestidos a medias le rodean a su paso, aunque manteniendo cierta distancia propiciada por aquello que se torna desconocido, y es que de todos cuantos picaban en la puerta de William, ninguno hubiese podido &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;transformar uno de sus brillantes estudios de cien páginas sobre la Generación Perdida en tres frases conexas sobre quién era, de dónde venía y a qué se dedicaba aquel que ocupaba la 412. Él mantenía su paso diligente hacia las escaleras y a juzgar por sus maneras podría jurarse que no veía nadie más en aquel pasillo que a sí mismo. Aprovechando que la atención del &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;jurado popular se desvía hacia otras miras, Teresa se cuela en la habitación para poner fin a los últimos golpes remanentes de las habitaciones ajenas al tumulto del pasillo y que siguen rogando por un espacio medianamente tranquilo donde estudiar. Pone la palanca en off y el disco disminuye su velocidad hasta que acaba por pararse. Se sienta encima de la cama, mirando el desorden de libros, recortes, cuadros torcidos a conciencia y algún que otro póster despegado por alguna esquina que reina en la habitación. Aspira profundamente un olor que le es familiar, el aroma de la colonia de William mezclado con una mañana de domingo y la brisa que se cuela por la ventana desde el jardín en plena primavera. Entonces se fija más detenidamente y casi por azar en el único libro que yace sobre la mesita, y lo reconoce inmediatamente, abriéndolo por la primera parte para recordar unas palabras que se perdieron con el tiempo y sólo ahí vuelven al presente “&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Para William, de tu querida Teresa&lt;/i&gt;”, la muerte en Venecia, de Thomas Mann.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7504228416060191786-9096979975786821675?l=oldphonograph.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oldphonograph.blogspot.com/feeds/9096979975786821675/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/06/ps-with-love.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/9096979975786821675'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/9096979975786821675'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/06/ps-with-love.html' title='P.S: With love.'/><author><name>Hans Castorp</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11428469389682685552</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://1.bp.blogspot.com/_8L3VvSY5fQY/Sgrec-7l5vI/AAAAAAAAAAM/T67mS4gLPx4/S220/manhattan02.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7504228416060191786.post-7095837064769587175</id><published>2009-06-17T22:18:00.004+02:00</published><updated>2009-06-17T22:51:14.643+02:00</updated><title type='text'>Alice.</title><content type='html'>Alice odiaba muchas cosas. Una de ellas era que su maquillaje de farras nocturnas se impregnase en el almohadón de su cama. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Joder, que cerda - le dijo a su yo compasivo cuando vio el resultado final de una noche larga, llena de cerveza y algún que otro exceso. La persiana levantada, el desastre en el que estaba convertida su habitación, y dos botellas de vino tinto mediadas y calientes le produjeron el primer mareo de la jornada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran las 2 de la tarde, pero Alice no tenía hambre. Envuelta en una resaca de mayor magnitud que el torneo Seis Naciones de Rugby, abrió la puerta de su cuarto, y se dirigió a la zona de duchas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras su existencia se debatía entre los verbos vomitar y caminar, su mirada se tropezó con Mary, una de sus nuevas mejores amigas, derivada de su recien estrenada vida universitaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Jazz! - le espetó Mary, sin que pudiese mediar ninguna otra palabra. Alice se extrañó, por una palabra a la que no le encontraba más sentido que el que tenía: la música. Continuó su camino. Deseosa de sentir el agua fría sobre lo que ella llamaba una "nuca sucia".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los pasillos de su residencia universitaria estaban llenos de gente, en su mayoría, chicos y chicas que hacia pocos meses habían abandonado la pubertedad para enredarse en un libertinaje sexual y de estilo de vida de los que marcan el futuro. En el pasillo había clarísimas referencias a la marihuana y al LSD. Sonaban en el 90% de los cuartos The Beatles, y en el 9% restante, gemidos y amagos de gritos, en ocasiones violentos, de gente que acostumbraba a pasarse el día "dale que te pego". El 1%, como Alice sabía, eran sólo excepciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entró a la ducha. Se quitó la ropa. Y el agua comenzó a caer. Fría y aliviadora. Poco a poco la migraña con olor a Whisky comenzó a desaparecer, y con ella, los primeros visos de una dura pero bonita noche veían la luz en la mente de Alice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonreía, mientras el agua la empapaba, cuando comenzaron a escucharse por todo el colegio golpes y quejidos. Podía discernir entre la bronca una melodía que le resultaba familiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio de su particular locura masiva, mientras toda aquella jauría de salidos adolescentes golpeaban las paredes de sus cuartos, protestando o haciendo el amor, Alice se sentía feliz, a pesar de que unos terribles mareos volviesen a invadir su cuerpo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7504228416060191786-7095837064769587175?l=oldphonograph.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oldphonograph.blogspot.com/feeds/7095837064769587175/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/06/alice.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/7095837064769587175'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/7095837064769587175'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/06/alice.html' title='Alice.'/><author><name>Cuervo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7504228416060191786.post-1018261919312053212</id><published>2009-06-16T21:22:00.000+02:00</published><updated>2009-06-16T21:23:17.286+02:00</updated><title type='text'>Morning lake.</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;Se esfuman los últimos recuerdos con el día. Haces de luz se acumulan en una pequeña abertura de la contraventana de madera, ligeramente abierta como un mensaje mandado desde la noche a la mañana, a sabiendas de una posible reminiscencia diluida entre un jersey de trenzas y una camisa a tono oscuro arrojadas sobre el parquet. El despertar llega a unos párpados húmedos de sudor, y al intentar levantar la cabeza unos hilos invisibles la empujan otra vez hacia el colchón. Comienza a despejarse el cuerpo, poco a poco, los movimientos son suaves, como una brisa que sopla en una playa y ondula las páginas de un libro, y consigue introducirse a sí mismo en la habitación, sentado encima de la cama, con la cabeza mirando hacia el suelo y las manos tratando de sujetarla desde el cuello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;William Parker vuelve a nacer en su cuarto de residencia universitaria, y si no fuera por su antipatía a los félidos hablaríamos de que ha vuelto a quemar una más de sus siete vidas. En esos instantes de la mañana donde la aurora del día lleva largo tiempo en el cielo, su odio hacia el mundo sustenta su propia participación en él. Agarra el primer paquete de Gauloises que encuentra en el cajón de su mesita, y lo enciende con la naturalidad de alguien que no comienza a respirar hasta que no saborea por primera vez el humo de su tabaco. Se decide a levantarse al fin, no sin cierto esfuerzo, percibiendo por primera vez sus pantalones de príncipe de Gales arrugados y a duras penas sustentos por un cinturón de piel desabrochado, algo que, sin embargo, no parece preocuparle en absoluto, dirigiendo toda su atención hacia una estantería en la pared donde amontona todos sus vinilos. Coge un par de ellos, exento de cualquier tipo de aleatoriedad, como si la decisión hubiese sido tomada mucho antes en algún punto indefinido de sus sueños. Mantiene uno en cada mano mientras la ceniza del cigarro se acumula en el extremo, y al fin se decide. Levanta la mampara de cristal que protege el tocadiscos, lo coloca en su lugar, y acciona la pequeña palanca que hace que el motor comience a funcionar, consiguiendo que el disco gire. En dicho momento comienza a sonreír irónicamente, como si no fuese todo más que una burda broma a la que hace frente con la misma proporción de indiferencia y satisfacción. La aguja desciende y la habitación comienza a empaparse del clima que marcan los sonidos que empiezan a reproducirse, de menos a más, poco a poco el ritmo se va desarrollando. En la segunda pista, se acuerda del cigarro casi consumido, le da una última calada y gira la ruleta del volumen hasta casi alcanzar su tope. Weather Report suena &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;a todo volumen y de las habitaciones vecinas provienen las primeras quejas en forma de golpes en la pared y algún otro insulto que se pierde en la amplitud de las ondas que salen del altavoz. Abre la ventana, empuja la contraventa de madera y se apoya en el marco. El sol le ciega pero no le importa perderse una vista que se conoce de memoria. Los golpes y quejas van en aumento, y él sonríe a un punto indefinido en su vista desde un cuarto. Sabe a ciencia cierta que es sólo a partir de ese instante cuando su día acaba de comenzar. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7504228416060191786-1018261919312053212?l=oldphonograph.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oldphonograph.blogspot.com/feeds/1018261919312053212/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/06/morning-lake.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/1018261919312053212'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/1018261919312053212'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/06/morning-lake.html' title='Morning lake.'/><author><name>Hans Castorp</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11428469389682685552</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://1.bp.blogspot.com/_8L3VvSY5fQY/Sgrec-7l5vI/AAAAAAAAAAM/T67mS4gLPx4/S220/manhattan02.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7504228416060191786.post-811431809086183209</id><published>2009-06-15T13:26:00.002+02:00</published><updated>2009-06-15T13:47:40.188+02:00</updated><title type='text'>Sure thing.</title><content type='html'>Apuntan las trompetas al alba mientras suena una sintonía que anuncia el inicio del día. La mañana se despereza entre las sábanas de un lecho de notas que ora suena a John Coltrane, ora al camaleónico Bowie. Se alzan los tótems en las cimas de las montañas, mirando siempre a un horizonte que nunca llega, algunos desayunan entre Salinger, Franny y Holden y otros se arriman a las ventanas para contemplar una procesión donde se venera a Mann, a Hemingway, a Fitzgerald. Las palabras se pasean orgullosas y las letras, las letras, esas delicadas invertebradas bailan con sus nuevos vestidos de gala porque todo es fiesta para ellas, proclaman su triunfo y su reinado porque las leyes ya no existen, y todo tiene un ritmo de música, el rumor que llega con ellas, una ola de textos que buscan sentirse la posesión de algún alguien. Ramón ha llegado, y el sonido de trompeta comienza a dar paso ...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7504228416060191786-811431809086183209?l=oldphonograph.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oldphonograph.blogspot.com/feeds/811431809086183209/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/06/sure-thing.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/811431809086183209'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/811431809086183209'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/06/sure-thing.html' title='Sure thing.'/><author><name>Hans Castorp</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11428469389682685552</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://1.bp.blogspot.com/_8L3VvSY5fQY/Sgrec-7l5vI/AAAAAAAAAAM/T67mS4gLPx4/S220/manhattan02.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7504228416060191786.post-7322129157436532080</id><published>2009-06-14T22:40:00.002+02:00</published><updated>2009-06-14T22:52:01.213+02:00</updated><title type='text'>Allô.</title><content type='html'>Me presento. Soy el contribuyente Ramón Len. No soy un replicante ni Terminator. Ni siquiera he disparado un arma. Simplemente soy el contribuyente Ramón Len.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablaré de literatura, de música, de extravagancias. Todo ello con dósis de malsonería explícita. La novedad no estará presente en mi vocabulario. La presencia de mis ideas, añejas pero no malolientes (prometido), se darán cita cada dos días en este blog, en el cual Hans pone el talento y Ramón, la grosería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, y aunque les joda, recomendaré encarecidamente que escuchen "Heroes" de David Bowie, no sólamente cuando vayan a disponer sus calorías al amigo de cerámica, sino que también mientras caminen por la calle Uría, por la playa, o mientras hagan un botellón en el que la presencia del ron sea tan significante como la del oxígeno.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7504228416060191786-7322129157436532080?l=oldphonograph.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oldphonograph.blogspot.com/feeds/7322129157436532080/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/06/allo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/7322129157436532080'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/7322129157436532080'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/06/allo.html' title='Allô.'/><author><name>Cuervo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7504228416060191786.post-774474580008390883</id><published>2009-06-09T23:36:00.002+02:00</published><updated>2009-06-09T23:38:53.378+02:00</updated><title type='text'>J.D.</title><content type='html'>- Pues sí, me gustaría -insistió-. ¿Por qué no te casas?&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Relajando sus músculos, Zooey sacó un pañuelo de hilo doblado del bolsillo de su pantalón, lo abrió y se sonó una, dos, tres veces. Guardó el pañuelo, diciendo:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- Me gusta demasiado viajar en tren. Una vez que te casas ya nunca puedes sentarte junto a la ventanilla.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7504228416060191786-774474580008390883?l=oldphonograph.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oldphonograph.blogspot.com/feeds/774474580008390883/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/06/jd.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/774474580008390883'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/774474580008390883'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/06/jd.html' title='J.D.'/><author><name>Hans Castorp</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11428469389682685552</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://1.bp.blogspot.com/_8L3VvSY5fQY/Sgrec-7l5vI/AAAAAAAAAAM/T67mS4gLPx4/S220/manhattan02.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7504228416060191786.post-2648761202871001008</id><published>2009-06-02T16:14:00.002+02:00</published><updated>2009-06-02T16:38:30.043+02:00</updated><title type='text'>Últimas tardes con Teresa.</title><content type='html'>Descripción de Teresa, por Juan Marsé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Oyeron sus pasos precipitados sobre la grava y en seguida la vieron llegar corriendo. Se paró repentinamente, a unos metros de la verja, bajo un árbol: brazos cruzados y una gabardina blanquísima echada con descuido sobre los hombros, sobre un vestido de falda acampanada que lanzaba fulgores cobrizos, destemplada, graciosamente estremecida por el frío, su esbelta silueta, al inmovilizarse, quedó nimbada por la luz que le llegaba desde atrás, desde el farolillo colgado en el porche y desde las ventanas iluminadas en la planta baja. Toda su persona desprendía un cálido efluvio adquirido sin duda en algún salón iluminado y lleno de gente, había una temblorosa, estremecida disposición musical en sus piernas, la excitación juvenil que anuncia una fiesta o una feliz sorpresa, y a él le hizo pensar en una de esas muchachas alocadas que a veces veía en las películas americanas saliendo acaloradas y jadeantes de un baile familiar para tomar el fresco de la noche en el jardín y, en una pausa emocionante, anunciarle a papá su felicidad y su alegría de vivir. Apareció corriendo y envuelta en ese pequeño desorden personal que revela la existencia del sólido y auténtico confort -el cinturón de la gabardina a punto de desprenderse y rozando el suelo con la hebilla, un rojo pañuelo de seda colgando de un bolsillo, los rubios cabellos caídos sobre el rostro y ajustando al pie, con movimientos nerviosos, un zapatos que se le había desprendido al correr- esa encantadora neglicencia en el detalle que es claro signo de despreocupación por el dinero, de confianza en la propia belleza y de una intensa, apasionada y prometedora vida interior: en los seres mimados por la naturaleza y la fortuna, un encanto más."&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7504228416060191786-2648761202871001008?l=oldphonograph.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oldphonograph.blogspot.com/feeds/2648761202871001008/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/06/ultimas-tardes-con-teresa.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/2648761202871001008'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/2648761202871001008'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/06/ultimas-tardes-con-teresa.html' title='Últimas tardes con Teresa.'/><author><name>Hans Castorp</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11428469389682685552</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://1.bp.blogspot.com/_8L3VvSY5fQY/Sgrec-7l5vI/AAAAAAAAAAM/T67mS4gLPx4/S220/manhattan02.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7504228416060191786.post-1504406643752473990</id><published>2009-05-28T23:52:00.002+02:00</published><updated>2009-05-28T23:52:54.404+02:00</updated><title type='text'>Las babas del diablo.</title><content type='html'>Leído en "Las babas del diablo" de Julio Cortázar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 24px; "&gt;"Seamos justos, el chico estaba bastante bien vestido y llevaba unos guantes amarillos que yo hubiera jurado que eran de su hermano mayor, estudiante de derecho o ciencias sociales; era gracioso ver los dedos de los guantes saliendo del bolsillo de la chaqueta. Largo rato no le vi la cara, apenas un perfil nada tonto —pájaro azorado, ángel de Fra Filippo, arroz con leche— y una espalda de adolescente que quiere hacer judo y que se ha peleado un par de veces por una idea o una hermana. Al filo de los catorce, quizá de los quince, se lo adivinaba vestido y alimentado por sus padres pero sin un centavo en el bolsillo, teniendo que deliberar con los camaradas antes de decidirse por un café, un coñac, un atado de cigarrillos. Andaría por las calles pensando en las condiscípulas, en lo bueno que sería ir al cine y ver la última película, o comprar novelas o corbatas o botellas de licor con etiquetas verdes y blancas. En su casa (su casa sería respetable, sería almuerzo a las doce y paisajes románticos en las paredes, con un oscuro recibimiento y un paragüero de caoba al lado de la puerta) llovería despacio el tiempo de estudiar, de ser la esperanza de mamá, de parecerse a papá, de escribir a la tía de Avignon. Por eso tanta calle, todo el río para él (pero sin un centavo) y la ciudad misteriosa de los quince años, con sus signos en las puertas, sus gatos estremecedores, el cartucho de papas fritas a treinta francos, la revista pornográfica doblada en cuatro, la soledad como un vacío en los bolsillos, los encuentros felices, el fervor por tanta cosa incomprendida pero iluminada por un amor total, por la disponibilidad parecida al viento y a las calles."&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7504228416060191786-1504406643752473990?l=oldphonograph.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oldphonograph.blogspot.com/feeds/1504406643752473990/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/05/las-babas-del-diablo.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/1504406643752473990'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/1504406643752473990'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/05/las-babas-del-diablo.html' title='Las babas del diablo.'/><author><name>Hans Castorp</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11428469389682685552</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://1.bp.blogspot.com/_8L3VvSY5fQY/Sgrec-7l5vI/AAAAAAAAAAM/T67mS4gLPx4/S220/manhattan02.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7504228416060191786.post-284417722364079516</id><published>2009-05-24T12:57:00.005+02:00</published><updated>2009-05-24T13:44:06.937+02:00</updated><title type='text'>Parker.</title><content type='html'>Han pasado ya tres semanas y sigo sin saber nada de tí. Escribirte no es una forma de buscar una respuesta ni una nota a pie de página en nuestra vida, tampoco, y te pido de adelanto disculpas por estas excusas de niño que niega la evidencia de sus actos, una justificación ya que sé de antemano (puede que lo supiera segundos antes de conocerte la primera vez) que no existen palabras escritas, habladas o inventadas en cualquier modo de comunicación conocido o por conocer, que vayan a cambiar tu parecer, si bien un día me presentases a alguien que lo haya conseguido, que haya logrado un lo siento por tu parte y uno sincero y no envuelto en ese tono irónico que consigues queriendo pero sin querer, cesaría toda esta maraña de cartas, llamadas y encuentros que carecen de sentido, a veces sólo tratamos de cambiar las reglas de un juego en el que ambos sabemos ninguno va a ganar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún así le doy vueltas, lo mastico de nuevo, en algún sueño vuelvo a aquella noche y me veo a las puertas del teatro mirando a todas partes, y busco, busco, a sabiendas de ser consciente de que sólo es un sueño puede que si te encuentro ahí se cambie el pasado y tú realmente esperases a la salida y no solo eso, sino que también nos encontrásemos, fuésemos a cualquier café abierto de luz tenue como tantas otras veces, pero ésa distinta, distinta porque conseguimos pasar esa prueba que nunca nombramos como tal aunque los dos lo supiésemos, aunque fuéramos conscientes de que aquel concierto no era un mero concierto sino algo más, una prueba de acceso a algo, al cambio de reglas, a nuevo sino, fin del determinismo. Sabía que no era la primera vez que ibas a escuchar a Parker, habíamos hablado de la niebla que se formaba en la cabeza según empezaba a tocar y cómo la única forma de guiarse por todo el compendio de sensaciones perdidas en la niebla era seguir la voz de su saxo, no perderse ni una nota, ésta era la parte más difícil, pues exigía una concentración absoluta y concentrarse equivalía a viajar, a moverse por el pasado y recordar un olor de perfume, la brisa de una tarde contemplando una ciudad desde un puente, una doctrina que duró dos días en medio de los dieciocho años, todo volvía y en eso consistía la diferencia de aquel concierto, tú en New York escuchando a Parker en un bar con el acompañante de turno, y yo cuatro días más tarde escuchándolo en París no era lo mismo que tú y yo escuchando a Parker, esto era diferente, las ideas que surgían en ese viaje de horas en el que los músicos nos sumergían tenían una ligera connotación peligrosa estando los dos juntos. Si tú lo escuchabas sóla podía surgir yo en mitad de un mar de recuerdos y podías centrarte en mí, un sentimiento de claridad te fulminaba y entonces sabías definirme y sabías lo que era yo para tí. Siempre he sabido lo que te aterra esta idea, y tú más que nadie eras consciente de ello, por eso sóla en cualquier bar (digo sóla porque aunque estuvieses con alguien más, no dejarías de estar un poco sóla en cualquier lugar), levantabas la cabeza y no me veías por ningún lado, respirabas y volvías a adentrarte en la música para poder olvidar aquello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Verdugo y bálsamo a la vez, Parker siempre fue Parker para lo dos por caminos independientes para cada uno. Ya no pretendo explicar mi versión del concierto de hace veintiún días, sólo recuerdo (el resto se lo dejo a los sueños, los chicos de la banda tocaron como si supieran que había que provocar un shock en nosotros para bien o para mal) que todo comenzó con una claridad maravillosa y a partir de ahí yo me refugié en mí y no hubo nadie más en aquel teatro, hasta que en un sólo en el que Parker difundió en el recinto la idea de que él no era uno más entre todos los allí presentes, tú recogiste tus cosas con cierta prisa antes mis preguntas de qué ocurría, y te fuiste sin más con la promesa de que me esperarías a la salida. El tiempo pasa y conforma una respuesta en sí, a veces intento pensar a dónde te llevó Parker aquella noche y qué fue lo que viste dentro de tí que te hizo no volver a su música ni a las cartas ni a las llamadas de madrugada desde cualquier hotel, pero no encuentro la respuesta porque en el momento en el que te ví abandonar el teatro me quedé en la niebla, en esa niebla que ambos conocemos tan bien, y perdí el sentido de la música sin encontrar la salida a la realidad que sólo la música es capaz de proporcionar, teniendo que vivir en un oleaje de ideas y recuerdos que me consumen poco a poco y sólo se me permite respirar cuando suena algún disco y te escribo otra carta como ésta en la que trato de encontrarme aunque sepa que tú ni siquiera la abrirás.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7504228416060191786-284417722364079516?l=oldphonograph.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oldphonograph.blogspot.com/feeds/284417722364079516/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/05/parker.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/284417722364079516'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/284417722364079516'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/05/parker.html' title='Parker.'/><author><name>Hans Castorp</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11428469389682685552</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://1.bp.blogspot.com/_8L3VvSY5fQY/Sgrec-7l5vI/AAAAAAAAAAM/T67mS4gLPx4/S220/manhattan02.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7504228416060191786.post-8328320127052724672</id><published>2009-05-17T21:15:00.003+02:00</published><updated>2009-05-18T00:09:26.716+02:00</updated><title type='text'>A love supreme.</title><content type='html'>Suena, suena de fondo, como siempre. El roce de unos platillos crea una atmósfera de neblina y luces perdidas. La dama dorada anuncia el inicio y entonces un bajo comienza a pronuciar frases que enmarcan la historia, un piano le acompaña como dos voces que se hablan en el corazón de una gran ciudad, en el momento del día en el que ya todo es noche y bullicio y todo el mundo es sangre que circula para que una idea vaya naciendo y crezca en quien escucha. En otro lugar del mundo llueve, es mayo, pero llueve, las gotas forman una fina manta de agua que se desliza en caída vertical empujada por la gravedad desde el cielo, cae una, y en su estallido con el suelo o con cualquier cuerpo que se interponga entre cielo y tierra, forma una nota, aislada si no fuera porque inmediatamente después de la primera manta de agua cristalina que se fragmenta ínfimamente, otra la sucede provocando otra nota (a veces distinta, a veces similar), y así paulatinamente algo suena como si fuese una melodía, la gente, inocentemente ingenua, lo ignora porque desde que nacemos nos acostumbramos a este sonido, por lo que ahora pasa inadvertido para alguien que recorre una calle pegado a la pared medio corriendo medio caminando con la espalda curvada intentado resguardarse la cabeza de la lluvia, la memoria nos impide recordarlo, lo hemos tomado como habitual como algo normal, una de esas pequeñas maravillas que a raíz de experimentarlas una vez tras otra, tras otra, se vuelven transparentes a nuestros sentidos y somos incapaces de volver a disfrutarlas como aquella primera vez, ni de volver a disfrutarlas siquiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la melodía está ahí, está en todo porque la lluvia cae uniformemente sobre una ciudad y todos nos vemos afectados por ella,  nuestras costumbres, nuestro comportamiento, personalidad, nuestra voz, nuestra manera de expresarnos, de mirar e incluso de sentir, es diferente. Uno de nosotros se levanta por la mañana después de haber soñado una idea y decimos una idea porque la persona en cuestión es incapaz de recordar que vió, la idea fue transmitida sin haber sido comunicada por nadie ni por nada, esta persona comprueba que la lluvia arrecia desde la mañana y cuando llega la noche se dispone a salir de su casa con ese pensamiento en la cabeza. De primeras lo toma como un sueño más, algo incoherente y falso en contenido, pero sin embargo es incapaz de desprenderse de él ya que el sendero de su pensamiento es una bestia libre en días de lluvia y de nubes. Sale a la calle y no mira nadie, se centra en su camino puesto que no desea empaparse la cabeza. En un momento dado se ve obligado a levantar la vista para cruzar un paso y allí está, lo tiene delante de sus ojos y eso que es incapaz de oírlo ni sentirlo. Observa, contempla el nuevo disfraz de la gente, su yo en días de lluvia que danza una música que su mente es incapaz de aprehender pero su naturaleza humana siente porque está ahí y lo rodea todo en días de lluvia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7504228416060191786-8328320127052724672?l=oldphonograph.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oldphonograph.blogspot.com/feeds/8328320127052724672/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/05/love-supreme.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/8328320127052724672'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/8328320127052724672'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/05/love-supreme.html' title='A love supreme.'/><author><name>Hans Castorp</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11428469389682685552</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://1.bp.blogspot.com/_8L3VvSY5fQY/Sgrec-7l5vI/AAAAAAAAAAM/T67mS4gLPx4/S220/manhattan02.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7504228416060191786.post-3483419114092816024</id><published>2009-05-13T17:02:00.000+02:00</published><updated>2009-05-13T21:24:43.287+02:00</updated><title type='text'>Con el sonido y la libertad del jazz.</title><content type='html'>El secreto era escribir con un saxo de fondo, ese fue el principio, el origen y el inicio porque de aquella, cualquier nueva pequeña información eran conocimientos enciclopédicos. Fue tan difícil hacerle entender que saber algo que la media desconocía nunca debería ser motivo de orgullo, y mucho menos hacía eso multiplicar su sapiencia. Blue Note, nunca dos palabras habían sonado tan bien juntas, nunca dos palabras habían explicado tanto por si sólas. La primera vez fue entre cajas en un desván, ordenando discos y discos había observado que algunos compartían un estilo similar, un montón de palabras escritas en inglés al torso, y como única influencia mutua entre unos y otros, el jazz y la Blue Note. Más tarde sería la Blue Note Records, pero eso nunca llegó a importar mucho, porque aunque records fuese una palabra que sonaba tan bien, nada podía ir junto a las dos principales, sonaban tan bien juntas que en tu día cuando menos te lo esperabas acababas por pronunciarlas por ese pequeño placer que era oírlas, incluso de uno mismo para uno mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el jazz, era imposible poder hablar del jazz, de jazz, a quién pudo ocurrírsele esa increíble asociación de zetas. Y luego lo escuchabas y todo cambiaba tanto, como un perro que pasa por delante de un café, una señora del cuarenta en pleno siglo veintiuno cruzando una calle, un rumor del mar orquestado, o los viandantes de una calle cortada al tráfico vistos a traves de una cristalera con un ligero tono sepia.  Había tantas cosas que eran jazz, y todos queríamos ser un jazzman, uno al bajo, otro a la percusión, trompeta o clarinete, pero que nadie lo nombrase porque el saxo, el saxofón era otro mundo y tenía reservados los encantos sólo para áquel que pudiese sentirlo de verdad. Uno veía una chica preciosa por la calle y a la siguiente vez puede que estuviese acompañada del mayor cretino del mundo, pero el saxo ... el saxo era la mujer donde nosotros, que nos considerábamos portavoces de secretos universales y verdades absolutas, reinábamos. Ellos podían quedarse un rostro bonito, un vestido de ensueño, unos ojos color playa tropical, pero ella (aunque con nombre de él) era nuestra, sólo para los merecedores que en nuestro afán por idolotrar nos sabíamos incapaces de llegar a ser merecidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El juego era sencillo y uno debía ser diestro en diversas ciencias porque sino sería un juego vulgar, de rincón olvidado con otros juegos en el trastero de dos hermanos que crecieron demasiado deprisa. A veces existía el riesgo de confundir, de ser engañado por el propio juego, pero sobre todo con el tiempo tenía su encanto porque uno era incapaz de diferenciar y lo real, si es que existía algo que tuviese que ser nombrado así, era tan real como lo imaginario, ese otro mundo tan particular y tan exento de reglas y de la razón. Literatura, cine y música se mezclaban como notas musicales en una canción jazz, porque el jazz no era una parte de ninguna de ellas, eran las tres y había que salir a la calle para averiguarlo y ahí comenzaba el juego, mezclando estas tres ciencias en todo-lo-que-se-hacía y adquiriendo todo-lo-que-se-hacía un carácter tan particular y tan emancipado de palabras que tratar de describirlo en el preciso instante que a uno le pasaban por la cabeza todas estas ideas en la primera servilleta de papel que encontrase a mano, era el propio juego. El sueño innombrable era hacer que todas las palabras se fundiesen con sentido y al leerlas en voz alta en vez de ellas mismas pronunciadas por un alguien, se escuchase una melodía que pudiera ser reconocida a kilómetros de distancia al poseer el sonido y la libertad del jazz.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7504228416060191786-3483419114092816024?l=oldphonograph.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://oldphonograph.blogspot.com/feeds/3483419114092816024/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/05/con-el-sonido-y-la-libertad-del-jazz.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/3483419114092816024'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7504228416060191786/posts/default/3483419114092816024'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://oldphonograph.blogspot.com/2009/05/con-el-sonido-y-la-libertad-del-jazz.html' title='Con el sonido y la libertad del jazz.'/><author><name>Hans Castorp</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11428469389682685552</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='26' src='http://1.bp.blogspot.com/_8L3VvSY5fQY/Sgrec-7l5vI/AAAAAAAAAAM/T67mS4gLPx4/S220/manhattan02.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry></feed>
