El secreto era escribir con un saxo de fondo, ese fue el principio, el origen y el inicio porque de aquella, cualquier nueva pequeña información eran conocimientos enciclopédicos. Fue tan difícil hacerle entender que saber algo que la media desconocía nunca debería ser motivo de orgullo, y mucho menos hacía eso multiplicar su sapiencia. Blue Note, nunca dos palabras habían sonado tan bien juntas, nunca dos palabras habían explicado tanto por si sólas. La primera vez fue entre cajas en un desván, ordenando discos y discos había observado que algunos compartían un estilo similar, un montón de palabras escritas en inglés al torso, y como única influencia mutua entre unos y otros, el jazz y la Blue Note. Más tarde sería la Blue Note Records, pero eso nunca llegó a importar mucho, porque aunque records fuese una palabra que sonaba tan bien, nada podía ir junto a las dos principales, sonaban tan bien juntas que en tu día cuando menos te lo esperabas acababas por pronunciarlas por ese pequeño placer que era oírlas, incluso de uno mismo para uno mismo.
Y el jazz, era imposible poder hablar del jazz, de jazz, a quién pudo ocurrírsele esa increíble asociación de zetas. Y luego lo escuchabas y todo cambiaba tanto, como un perro que pasa por delante de un café, una señora del cuarenta en pleno siglo veintiuno cruzando una calle, un rumor del mar orquestado, o los viandantes de una calle cortada al tráfico vistos a traves de una cristalera con un ligero tono sepia. Había tantas cosas que eran jazz, y todos queríamos ser un jazzman, uno al bajo, otro a la percusión, trompeta o clarinete, pero que nadie lo nombrase porque el saxo, el saxofón era otro mundo y tenía reservados los encantos sólo para áquel que pudiese sentirlo de verdad. Uno veía una chica preciosa por la calle y a la siguiente vez puede que estuviese acompañada del mayor cretino del mundo, pero el saxo ... el saxo era la mujer donde nosotros, que nos considerábamos portavoces de secretos universales y verdades absolutas, reinábamos. Ellos podían quedarse un rostro bonito, un vestido de ensueño, unos ojos color playa tropical, pero ella (aunque con nombre de él) era nuestra, sólo para los merecedores que en nuestro afán por idolotrar nos sabíamos incapaces de llegar a ser merecidos.
El juego era sencillo y uno debía ser diestro en diversas ciencias porque sino sería un juego vulgar, de rincón olvidado con otros juegos en el trastero de dos hermanos que crecieron demasiado deprisa. A veces existía el riesgo de confundir, de ser engañado por el propio juego, pero sobre todo con el tiempo tenía su encanto porque uno era incapaz de diferenciar y lo real, si es que existía algo que tuviese que ser nombrado así, era tan real como lo imaginario, ese otro mundo tan particular y tan exento de reglas y de la razón. Literatura, cine y música se mezclaban como notas musicales en una canción jazz, porque el jazz no era una parte de ninguna de ellas, eran las tres y había que salir a la calle para averiguarlo y ahí comenzaba el juego, mezclando estas tres ciencias en todo-lo-que-se-hacía y adquiriendo todo-lo-que-se-hacía un carácter tan particular y tan emancipado de palabras que tratar de describirlo en el preciso instante que a uno le pasaban por la cabeza todas estas ideas en la primera servilleta de papel que encontrase a mano, era el propio juego. El sueño innombrable era hacer que todas las palabras se fundiesen con sentido y al leerlas en voz alta en vez de ellas mismas pronunciadas por un alguien, se escuchase una melodía que pudiera ser reconocida a kilómetros de distancia al poseer el sonido y la libertad del jazz.
me siento encantado de inaugurar tu blog, yo también lo empecé un poco antes del inicio de los exámenes jaja, y pensaba que iba a durar menos,ya llevo más de un mes!
ResponderEliminarbien!ya veo que te has puesto lo del last!te iba a decir como hacerlo pero es sencillo jajaj, te voy a poner en la lista de "I read" que aparece en mi blog, que prefieres "Alci" o "Hans"?jajaja
ResponderEliminarThanks a lot for your comment, mate.
ResponderEliminarOh, and btw, did i ever mention you're a genious? este verano vamos a encontrar EL jazz bar londinense por antonomasia y nos van a llamar por nuestro nombre